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Matt Hamill cuelga los guantes

La vida útil de un deportista profesional es corta,
más si se trata de un deporte tan exigente en lo físico como el de las artes
marciales mixtas. La historia de vida de Matt Hamill es una de inspiración y superación personal, tanto es así que fue retratada en la
película de Oren Kaplan, Hamill. El último capítulo de la brillante carrera del
norteamericano en las artes marciales mixtas se escribió en
Filadelfia, cuando fue derrotado en el segundo asalto por el sueco Alexander Gustafsson.

El mundo de las artes marciales mixtas recibió con sorpresa
y dolor la decisión de Hamill hecha pública a través de su página oficial:

¨Después de seis años y trece peleas en el UFC,
estoy listo para colgar mis guantes y retirarme de este apasionante deporte. Ya
no tengo en mí el deseo de pelear y eso se notó en mis últimas dos
presentaciones¨.

Hamill no fue el mismo en sus últimos dos combates.
Su fuerte siempre ha sido la lucha y su llamativa incapacidad para derribar a
sus oponentes se evidenció en la pelea contra Jackson y se acentuó en su último
enfrentamiento.

Al parecer, Matt ya había tomado la decisión de
alejarse del deporte luego de su derrota frente a Quinton Jackson
en el UFC 130. Su familia, su equipo de trabajo y especialmente su hija, lo
convencieron para probar una vez más en el UFC 133. Su cuerpo parece haber
dicho basta luego de tantas lesiones producto del abuso de varios años de
entrenamiento y trabajo forzado.

Sus logros como deportista adquieren otra dimensión
cuando tomamos en cuenta que, Matt nació sordo de ambos oídos. Nunca se escudó
detrás de esa incapacidad. Su dedicación pudo derribar cualquier adversidad que
encontró en su camino. La mente es la herramienta más valiosa dentro del
octágono y Hamill supo llevar su cuerpo más allá del límite.

Hamill seguirá ligado al deporte y al UFC en
particular. Ocupará otro lugar, ya no como luchador sino como embajador de este
deporte al que le ha dedicado su vida. ¨El Martillo¨ seguirá cumpliendo su
labor como entrenador en el gimnasio Mohawk Valley MMA junto a sus compañeros,
forjando a las futuras generaciones que nutrirán con su talento al UFC. 

Hamill alcanzó la cima de su carrera hace tan sólo
una pelea cuando protagonizó su primer combate de fondo en un evento de PPV
(pago por evento). Si hay algo de positivo en todo esto es que Hamill reconoció
que ya no tiene el deseo de continuar peleando y no desea arriesgar su físico
sabiendo que su cabeza no está en donde debería estar. Se despide un grande y
con la frente bien alta. Gracias Matt por toda tu entrega, valor y respeto
hacia el deporte.