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Team Velásquez: Alejandro "Diablito" Perez

El originario de Aguascalientes, México, nos habla de su paso por las MMA hasta llegar a ser parte del Team Velásquez en The Ultimate Fighter Latinomérica.

“Es increíble lo que estoy viviendo. TUF Latinoamérica cambió mi vida por completo”

A sus 24 años, “Diablito” está satisfecho con lo que ha conseguido, aunque no se conforma. Tiene sangre guerrera y corazón romántico. Disfruta más de quedarse en casa para convivir con la familia que salir con los amigos.

Su camino en las MMA (Artes Marciales Mixtas por sus siglas en inglés) comenzó gracias a su mamá y a su hermana. “Ellas iban a clases de kickboxing para bajar de peso y un día las acompañé”. Desde ese momento no volvió a ser el mismo. Nunca imaginó que en ese lugar encontraría lo que se convertiría en su más grande pasión.

Primero, una casualidad del destino; después, una decisión. Tras ganar un torneo estatal de lucha, Alejandro tomó más en serio su carrera como peleador y para alcanzar el sueño se mudó a Tijuana, donde vivió junto a Jose Quinonez, con quien más tarde compartiría también la casa de “The Ultimate Fighter: Latinoamérica”.

Antes de emprender esa aventura, “Diablito” enfrentó una situación complicada. “Me fui de viaje sin dinero porque al salir de un concierto con mi hermano chocamos y tuve que gastar todo lo que tenía”. Sin embargo, no se dejó vencer y su familia estuvo ahí para apoyarlo. “Mi mamá me dio 800 pesos para poder sobrevivir”.

El 4 de noviembre de 2009 es una fecha que “Diablito” se tatuó en el cuerpo y en el alma. Desde hace casi cinco años, Alejandro encontró al amor de su vida y a la mujer que pronto le dará el regalo más valioso: su hija Regina.
Pérez ha sido perseverante en todos los aspectos. La primera vez que vio a Ale Álvarez fue cuando trabajaba de mesero en eventos sociales. “Era una chava muy guapa, pero yo era muy tímido y se portaba indiferente conmigo. Me caía mal.” Pasaron ocho días y se volvieron a encontrar.  “Ella estaba bailando con otros muchachos, pero ahora no se me iba a ir, me animé y le pedí su número”. 
La desilusión llegó cuando “Diablito” le marcó y ella no contestó. “Pensé que me había dado mal el teléfono, pero seguí insistiendo”. Después de varios intentos, lo logró. Ale había aceptado una visita a su casa; sin embargo, el rumbo era nuevo para Alejandro y no encontraba cómo llegar. “Mandó a su hermano por mí y, desde ese momento, no nos llevamos muy bien porque es muy celoso”.

Uno de los sacrificios más grandes que ha hecho a lo largo de su carrera deportiva es haber terminado su relación con Ale por viajar a Tijuana a entrenar. “La verdad me arrepentí porque la quería mucho así que cuando regresé le pedí que volviéramos a ser novios”. Poco tiempo después, “Diablito” se enteró de la noticia: sería papá.

Originario de Aguascalientes. Amante de los tacos y la carne asada. Su música favorita: el ska, el reggae y la banda. Admirador de Caín Velasquez por su humildad y trabajo duro. Con el objetivo de llegar al UFC y ser campeón, “Diablito” tiene tres grandes motivaciones: su familia, su novia y su hija. 

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