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UFC 153: Anderson Silva al rescate

El
brasileño Anderson Silva se
enfrentará al estadounidense Stephan
Bonnar
 el próximo sábado 13 de octubre en la pelea estelar del UFC 153 que se realizará en Río de Janeiro. El combate está pactado
en la categoría de los pesos
semicompletos
y será la tercera vez que el imparable campeón de los medianos asuma el
desafío de subir de división.

Anderson
Silva es, quizás, el mejor peleador que alguna vez haya pisado el octágono más
famoso del mundo. Con 15 victorias
en igual cantidad de presentaciones (32-4 su registro total) ha llevado los
records a niveles poco imaginados anteriormente, ya que diez de esos enfrentamientos fueron defensas de su cinturón.

Ahora
el reto que se le plantea es completamente diferente. Ante las lesiones de José Aldo y Quinton Jackson, el UFC 153 había quedado
acéfalo, sin sus mejores figuras. Él no lo dudo. Se ofreció para pelear una categoría por encima de su peso
habitual y lo hará frente al siempre complicado Stephan Bonnar.

Silva cuando noqueó a IrvinSilva,
de 37 años, subirá por tercera vez a los 93
kilogramos
y, ante la presión de su gente, tendrá la obligación de salir
con su brazo en alto. Tal vez muchos no lo recuerden, pero ya se ha sumergido
en esas aguas que hoy parecen misteriosas y ha tenido actuaciones
sobresalientes.

Con
una actitud similar a la que tomó hace unas semanas, aceptó pelear el 19 de julio de 2008 frente a James Irvin con poco tiempo de
anticipación ¿Qué pasó aquella noche cuando muchos dudaban de “La Araña”? Su
rival lanzó una patada al cuerpo, él la tomó y contraatacó con un bombazo que
determinó el nocaut a los 61 segundos de combate.

Luego
retomó el camino de los pesos medios y de sus defensas. Pero tras
controvertidas actuaciones contra Patrick
Cote
y Thales Leites en las que pareció
no esforzarse al máximo, recibió un verdadero desafío en el que dejó claro por
qué es uno de los mejores peleadores libra por libra de todos los tiempos.

Fue
el 8 de agosto de 2009, su oponente
era el ex campeón Forrest Griffin. Y
la realidad es que Silva jugó con él. Con una muestra de suficiencia absoluta,
dio una verdadera cátedra de cómo
intercambiar golpes hasta noquear a su rival a los 3:23 del primer asalto. Se vio literalmente imparable.

Más
de tres años después vuelve a aceptar subir de categoría por un combate y aquí
explica por  qué tomó una decisión que,
si no sale todo como planea, puede ser muy
costosa para su carrera.

Silva en su exhibición frente a Griffin“Esto
lo hago por Brasil, por mi gente. No
regresé a Río antes a pelear con Chael
Sonnen
por algunos problemas y me siento en deuda con ellos”, reconoce y no
deja dudas de cara a su futuro: “No tengo intenciones de continuar en esta
categoría, es únicamente por esta pelea”.

Muchos
ya imaginaban el soñado combate frente al actual campeón Jon Jones, pero parece algo muy lejano y, me animo a decir, hasta
imposible. Sin embargo hay otro rival en el que Anderson ha puesto encima su
ojo: “Quiero hacer una súper pelea
con Georges St. Pierre, espero que
sea mi próximo oponente, bajaría un poco de peso y él subiría con tal de
realizarla”.

Entonces
queda todo claro, el 13 de octubre
en el UFC 153 contra Stephan Bonnar
será algo pasajero en los semicompletos. De ganar ya fijó la mira en el
canadiense y si este último triunfa sobre Carlos
Condit
, las puertas para la mayor pelea de la historia estarán más que
abiertas.