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Salvado por la campana

Por Emiliano Cándido - En una intensa batalla de 15 minutos Rashad Evans se impuso sobre Thiago Silva en el evento central del UFC 108. Tras dos asaltos dominados por el ex campeón, el brasileño mostró su orgullo y casi lo noquea en la vuelta final. En la pelea co estelar de la velada Paul Daley venció a Dustin Hazelett con un estupendo nocaut.

Por Emiliano Cándido

En una intensa batalla de 15 minutos Rashad Evans se impuso sobre Thiago Silva en el evento central del UFC 108. Tras dos asaltos dominados por el ex campeón, el brasileño mostró su orgullo y casi lo noquea en la vuelta final. En la pelea co estelar de la velada Paul Daley venció a Dustin Hazelett con un estupendo nocaut.

Todo estaba dado para tener una guerra en el combate más importante de la primera velada de UFC del 2010 en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, Nevada. Dos semipesados que sólo habían sido derrotados por el actual campeón de la división, Lyoto Machida, se veían las caras y sólo uno podía salir con su mano en alto.

Rashad Evans (19-1-1), ex campeón y ganador de TUF 2, llevó la estrategia a la máxima expresión y dominó con llamativa facilidad a su rival en los primeros diez minutos. Cortaba muy rápido las distancias con un Thiago que se mostraba frustrado ya que, ante cada patada que intentaba, era derribado o llevado contras las rejas.

Parecía que Rashad intentaba volver a sus orígenes y castigar con su temido golpeo en el piso a Silva. Tras hacer un gran esfuerzo por controlar las acciones en el suelo, pareció cansado en el tercer y último round.

Allí fue cuando Thiago Silva (14-2) sacó lo mejor de sí y le conectó un par de golpes que lo hicieron caer. Inexplicablemente el brasileño dejó escapar la oportunidad y no lo finalizó en ese momento. Un Rashad golpeado y mareado decidió esperar ese último minuto sin atacar porque si lo hacía iba a estar en grandes problemas. Y así Thiago dejó pasar su gran posibilidad de la noche.

Los jueces le dieron el triunfo, para nada reprochable, en forma unánime a Evans (29-28 en las tres tarjetas) quien ahora va en busca de Quinton “Rampage” Jackson y, como declaró antes del evento, luego retomará el camino hacia el cinturón que alguna vez fue suyo.

El combate co estelar de la velada vio a Paul Daley noqueando de manera espectacular a Dustin Hazelett cuando iban tan solo 2 minutos y 24 segundos del primer asalto.

Llamativamente estático y a la expectativa de lo que su rival hacía, Hazelett (14-5) se dedicó a mantenerlo alejado con patadas frontales que nunca lo incomodaron ni lo pusieron en peligro.

Trabajando con tranquilidad Paul Daley (23-8-2) consiguió entrar al “toma y dame”. Allí metió un zurdazo estupendo que dejó tendido en la lona a Dustin, que tardó algunos minutos en reaccionar. Con esta gran actuación el oriundo de Nottingham ganó el premio al mejor nocaut de la noche.

Y si de premios se trata, la mejor pelea fue la que vio triunfante al canadiense Sam Stout sobre Joe Lauzon en un combate que llegó a la decisión del jurado que falló en forma unánime.

Stout (16-5-1) mostró un striking verdaderamente espectacular. Variando muchos ángulos y, con combinaciones al cuerpo terminadas con patadas en las piernas, terminó por desorientar a su rival que no podía predecir de dónde iban a llegar los golpes.

Por su parte Lauzon (17-5) tuvo la gran oportunidad para hacerse con la victoria en los primeros minutos cuando consiguió un kimura, del cual el canadiense sólo pudo escapar tras una excelente transición en el piso.

Con el paso del tiempo, Stout fue mostrando una mejor condición física y terminó con un Joe fundido, yendo al frente sólo por orgullo y mentalidad ofensiva. Tras escuchar la decisión de los jurados, Sam consiguió su segunda victoria consecutiva en UFC.

Continuando con los combates de pesos livianos, Jim Miller sometió en el primer round a Duane Ludwig, quien regresaba al octágono tras mucho tiempo de ausencia.

Miller (16-2) mostró grandes mejoras a la hora de intercambiar de pie. Si bien previamente se creía que allí la ventaja sería de Ludwig (27-10), Jim pudo conectar algunos buenos golpes que lo derribaron.

En el suelo, Miller mostró toda su calidad. Se movió rápidamente y se colocó en una posición favorable para aplicar una llave de brazo. Fue sólo cuestión de tiempo y a los 2:31 del primer round Duane se rindió.

En la división de los pesados, el brasileño Junior Dos Santos no para de noquear gigantes. El rival de turno fue Gilbert Yvel y el golpe que lo derribó fue un soberbio cruzado de izquierda.

Dos Santos (10-1) comenzó tranquilo, esperando ver la reacción de su rival. Yvel (36-14-1, 1 NC), como acostumbra, se lanzó con todo en busca del nocaut y en uno de esos embrollos de manos, no vio venir el zurdazo del brasileño que lo derribó. “Cigano” se abalanzó rápidamente sobre él y el referí tuvo que interponerse entre los dos para evitar más castigo.

A pesar de las quejas del holandés, el combate fue detenido adecuadamente a los 2:07 del primer round. Este triunfo pone muy cerca del título de los pesados a Dos Santos. Pero tendrá que esperar a que disputen el cinturón interino Frank Mir y Shane Carwin el 27 de marzo en el UFC 111 para ver que le depara el futuro.

En las preliminares transmitidas por Spike TV, hubo dos combates muy interesantes que terminaron por la vía de la rendición.

En los pesos welter, el danés Martin Kampmann (16-3) sometió mediante un estrangulamiento guillotina a Jacob Volkmann (9-2).

Kampmann aprovechó con facilidad los errores de su rival que salió lanzado al ataque con la guardia baja y nada pudo hacer ante los precisos contraataques del danés. Tras ser derribado dos veces seguidas por el mismo tipo de golpe, Jacob se mantuvo en el piso para evitar el intercambio.

El error lo cometió el intentar pararse. Kampmann, muy rápido de reflejos, vio el cuello de su oponente a la merced y consiguió una espectacular guillotina de la que Volkmann sólo salió rindiéndose cuando iban 4:03 del primer round.

Otro triunfo veloz fue el que consiguió Cole Miller ante Dan Lauzon, en un combate muy corto pero cargado de acción por ambos lados.

Primero fue Lauzon (12-3) quien conectó los mejores golpes que derribaron a su rival. Luego, en el piso, Miller (16-4) hizo gala de su Jiu Jitsu para conseguir un kimura desde la posición de un triángulo invertido para conseguir la rendición de su oponente cuando iban 3:05 de la primera vuelta.

Sin dudas, una sumisión que se pone temprano en la lista de las que serán las mejores del año. De esta manera Cole vuelve al triunfo, mientras que Lauzon pierde por segunda vez en igual cantidad de presentaciones en el octágono.

En la única pelea de pesos medianos de la noche, Mark Muñoz (7-1) le ganó a Ryan Jensen (15-5), quien no pudo soportar el aluvión de golpes de su rival y se terminó rindiendo a los 2:30 del primer round. Si bien las acciones parecían favorables al perdedor, Muñoz puso las cosas en su lugar con un golpeo en el piso que fue muy bueno e intenso.

Y si de intensidad se trata la victoria de Jake Ellenberger (22-5) sobre Mike Pyle (18-7-1) es el claro ejemplo. Tras un primer round dominado por el wrestling de Ellenberger, en el segundo salió con todo a terminar el combate y vaya que lo hizo. Primero un rodillazo al cuerpo, luego un buen directo que derribó a Pyle y tras ello una lluvia de golpes que hicieron que el árbitro detenga el combate a los 22 segundos.

La primera pelea de la noche vio ganador al brasileño Rafaello Oliveira (10-2) sobre el debutante en UFC John Gunderson (22-7) por decisión unánime.

Este primer evento de UFC del 2010, plagado de lesiones y complicaciones, terminó siendo una cartelera muy atractiva. Rashad Evans solidificó su estatus de retador al título y Thiago Silva demostró que puede pelear de igual a igual con los mejores.

Pero también mostró que hay dos peleadores que buscan enfrentamientos que los dejen cerca de posibilidades titulares. En los pesados: Junior Dos Santos. El brasileño ya fue probado y se sabe de lo que es capaz. En los welter: Paul Daley. Un gran golpeador que aún no fue probado en el piso, su punto débil.

El próximo encuentro será el 11 de enero, en el Fight Night Maynard vs. Díaz. Pero momentáneamente los fanáticos deben haber quedado muy satisfechos. Una noche plagada de nocauts y sumisiones espectaculares y, las que no terminaron por la vía rápida, fueron muy emocionantes.

Rashad ya lo pidió. Es cuestión de esperar. ¿Será capaz Quinton “Rampage” Jackson de dejar de lado su carrera como actor para volver al octágono? ¿O el lobo se quedará aullando afuera sin volver a saldar las cuentas pendientes que tiene con Evans?