Skip to main content

Nate Díaz frente a su gran oportunidad

El estadounidense de origen hispano Nate Díaz recibirá su oportunidad
titular el próximo sábado 8 de diciembre cuando se enfrente a Benson Henderson por el cinturón de campeón de peso ligero en la pelea estelar del UFC on Fox 5.

El
ganador de la quinta temporada de The
Ultimate Fighter
tiene frente a él la posibilidad más importante de su
carrera profesional.

Siempre
es difícil llegar a un lugar y ser comparado con alguien y a Nate le pasó
durante toda su vida. Su hermano Nick
siempre se llevó los flashes de todas las cámaras y él quedaba en la sombra.
Algún día iba a explotar. Muchos creían que sería pronto, otros que tardaría
unos años y algunos no lo veían posible. Pero basándose en un gran esfuerzo y
dedicación su chance por el título llegó.

Su
primera gran presentación fue en el año 2007 cuando ingresó a TUF. Allí venció a Rob Emerson, Corey Hill
y Gray Maynard para llegar a la
final y vencer, por lesión, a Manny Gamburyan.
En ese momento comenzó a hablarse mucho de él y hasta dónde podría llegar.

Pasaron
los años y empezó su irregularidad. Tal es así que tuvo que subir a peso welter
para ver si podía encontrar el rumbo de su carrera. Derrotado consecutivamente
por Dong Hyun Kim y Rory MacDonald volvió a los ligeros
porque había encontrado la dieta acorde a lo que necesita su físico. Allí nació
un nuevo Nate.

Con
una presentación espectacular sometió a Takanori
Gomi
, luego le propinó una paliza a Donald
Cerrone
para quedar cerca del cinturón. Jim Miller fue su siguiente escollo y una guillotina le dio el
triunfo en el segundo asalto. Las cosas estaban claras: Nate Díaz tenía el nivel
necesario para pelear por el cinturón
de campeón.

Esa
oportunidad llegará el 8 de diciembre
y se enfrentará con alguien que, en cuestión de estilos, puede complicarlo
demasiado, el ex campeón de WEC y actual de UFC Benson Henderson. Un luchador con una
resistencia física envidiable y poseedor de una de las mejores defensas de
sumisiones de los últimos tiempos.

Hemos
visto una y otra vez a “Bendo”
cayendo en estrangulaciones y palancas de las cuales, con mucho
esfuerzo, terminó saliendo para cosechar una tras otra las victorias peleando
durante 15 o 25 minutos.

Ahora
Nate deberá llevar su juego a otro nivel.
¿Tendrá la posibilidad de presionar con su jab a lo largo de una pelea que, en
los papeles, parecería ser de largo alcance? ¿Tendrá la justeza necesaria para
cerrar las sumisiones y hacer rendir
al campeón?

Parecen
complicadas de responder las preguntas de cara a lo que será, potencialmente
hablando, una de las mejores peleas del año. La ventaja para Díaz parece estar en el largo alcance de sus brazos,
en trabajar una y otra vez con esa incómoda combinación de jab y derecha y algunos golpes al cuerpo.

En
cambio el campeón necesita trabajar en el clinch
y, en caso de ir al suelo, buscará controlar lateralmente a Nate, algo que
han hecho rivales como Joe Stevenson
y Clay Guida quienes demostraron una forma conservadora, pero a la vez
segura, de dominarlo.

Las
palabras se acabarán muy pronto y sólo ellos dos quedarán dentro del octágono.
El árbitro les dará la orden y sus puños decidirán quién será el campeón ligero
de UFC ¿Retendrá Benson? ¿Será Díaz el
nuevo campeón?
Que empiece la discusión.