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Frankie Edgar en busca de la corona perdida

El próximo 11 de
agosto
en Denver, Colorado, el
retador número uno de los pesos ligeros, Frankie
Edgar
(14-2-1), se enfrenta al campeón, Benson Henderson (15-2) , en un intento por recuperar la corona que
perdió en febrero pasado en Japón en
el UFC 144. La cita tiene lugar como
la pelea principal del UFC 150 y las
apuestas favorecen al campeón, pero el retador ha demostrado por mucho tiempo
que apostar en su contra, por lo general, no es una buena idea.

Su nombre comenzó a hacer historia el 10 de abril del 2010 en Abu Dhabi cuando sorprendió al
mundo al arrebatarle el campeonato ligero al legendario BJ Penn por decisión unánime. Fue tan cerrado el combate que la
revancha entre ellos dos fue inmediata y ahí Edgar sí que no dejó dudas y triunfó
convincentemente.

La era de Frankie Edgar había comenzado. Si había dudas
sobre su pegada, su fuerza ante rivales más grandes y más fuertes y sobre si
era realmente un ligero, con estas dos victorias sobre “The Prodigy”, esas dudas debieron desaparecer.

Pero no fue así y en su próxima defensa, ante Gray Maynard, quien era el único
que lo había vencido en su carrera hasta ese momento, esas mismas dudas
volvieron a aparecer. Sin embargo, el 1ro
de enero del 2011
, Edgar se recuperó de un comienzo en que casi termina
noqueado y rescató un valioso empate que le permitía conservar el título.

La revancha no se hizo esperar y en el UFC 136, en octubre de ese mismo año,
ellos se vieron las caras por tercera vez para determinar quién se quedaba con
ese cinturón. Edgar volvió a sobrevivir un comienzo incierto en el que estuvo a
punto de ser noqueado, pero esta vez fue él quien dio los mejores golpes el
resto del combate y en el cuarto asalto sus puños acabaron con el retador.

El título se quedaba en manos del campeón y fue tan
corajuda su demostración que inmediatamente después de la pelea, Dana White dijo que Edgar había peleado
y salido triunfador como si fuera Rocky
Balboa
, ese personaje de las películas de Silvester Stallone que aguanta un
castigo inmenso antes de recuperarse y ganar sus peleas.

El espíritu de Filadelfia de Rocky estaba muy adentro de
Frankie Edgar. Más bien, su espíritu de Nueva
Jersey
, de donde salen peleadores con gran coraje, mucha determinación y
mucho corazón. Ninguno representa mejor esa figura mejor que Edgar.

Y ahora, tras dos series consecutivas de revanchas, él
tiene otro desquite en el UFC 150,
pero esta vez no llega a la pelea como el campeón, sino como el retador.

De nada importó que le ofrecieran la posibilidad de
pelear por el título del peso inmediato inferior, el pluma en poder del
brasileño José Aldo. Edgar se
considera un ligero y las desventajas que puede tener el día de la pelea, como
peso y fortaleza, las compensa con su rapidez y con ese corazón de guerrero que
tiene muy bien colocado en el medio del pecho.

En su derrota ante Henderson, a veces daba la impresión
que eran dos peleadores de categorías diferentes. Incluso, en el segundo
asalto, una patada magistral del entonces retador estuvo a punto de noquear a
Edgar y sus golpes no parecían tener ningún efecto sobre su oponente. Pero al
final de la pelea, aun con una decisión unánime a favor de Henderson, el
resultado era muy apretado y muchos vieron ganar al hasta ese momento campeón.
Esa aparente diferencia de tamaño y peso no cuenta cuando se suman todos los
factores en un combate. Y Edgar es el tipo de peleador que mientras avanzan la
pelea va sumando puntos a su favor. Poco a poco, pero seguro. Así es este
excampeón ligero.

Ahora, él tiene la oportunidad de recuperar el cinturón
perdido y agregar a Henderson a su ya gran lista de rivales vencidos. Su pasado
reciente y su gran demostración en su derrota anterior le han dado esta nueva
oportunidad.

La primera pregunta a hacerse es, ¿cuántas veces puedes
en tu carrera vengar un fracaso anterior? La segunda pregunta, ¿podrá salir
triunfador esta vez? La primera respuesta es sencilla. Muy pocas veces, casi
nunca. La segunda, depende de Edgar. O de Henderson. Mejor dicho, de los dos.

Esta vez, Edgar tiene ante sí la oportunidad de recuperar
lo más preciado para cualquier peleador, el cinturón del UFC. Pero tiene enfrente a un peleador que está entre
los diez mejores, que apenas ha perdido una vez en los últimos cuatro años y
que cuando se suban al octágono, le debe sacar unas buenas 15 libras. Mucho
peso de diferencia.

Pero este guerrero de Nueva Jersey no ha llegado hasta
aquí pidiendo permiso, ni pidiendo prestado. Todo lo que ha logrado dentro del
octágono ha sido a base de sudor, sangre y mucho corazón. Combinación esencial
para cualquier peleador que quiere llegar lejos en su carrera en las Artes Marciales Mixtas (MMA por sus siglas
en inglés)
y Henderson lo va a sentir con sus propios ojos.

En esta pelea principal del UFC 150 vamos a ver enfrentarse a dos peleadores con
características diferentes. El taekwondo y el muy thai del campeón contra la
lucha y el jiu-jitsu del retador.

Edgar no sale como el favorito, pero este es un factor
que podría ayudarlo, más que perjudicarlo. En peleas anteriores, como las que
tuvo contra Penn y Maynard, él no era el favorito de la gran mayoría y, sin
embargo, salió victorioso.

Tal vez porque él usa ese elemento como un aliciente en
su preparación. Es como si él quisiera decirle al mundo entero que están
equivocados. Digamos que es la terquedad necesaria de cualquier atleta para
lograr mejores resultados. La misma que hace que siga peleando en peso ligero y
que no acepte las ofertas de bajar a peso pluma y hasta estar en mejores
condiciones físicas ante sus rivales.

Cuando este 11 de
agosto
se meta al octágono y se
cierren las puertas del mismo, si de algo no va a dejar dudas Frankie Edgar, es
de su deseo de ser el mejor en su peso y usando todas las herramientas
posibles, va a tratar de recuperar ese campeonato que él piensa le pertenece.
Aunque la realidad es que el campeón es su rival, Benson Henderson.

Queda pendiente, pues, que esa noche ellos decidan quién
es el mejor peso ligero del planeta. El mundo entero lo quiere saber.

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