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Desde el octágono: Rich Franklin, rehaciendo su camino

La noche del 14 de octubre de 2006 sus ilusiones comenzaban a deshacerse. Luego de haberse convertido en campeón de pesos medios y defender el título dos oportunidades, Anderson Silva le propinaba una paliza y Rich Franklin se quedaba sin cinturón. Más de 4 años más tarde tendrá la posibilidad de retomar ese camino que lo llevó al título una vez, pero en este caso en los semipesados. Su primer paso fue Chuck Liddell, el próximo sábado lo espera Forrest Griffin.

 Su combate ante Griffin en el UFC 126 es una de las peleas más
esperadas por los fanáticos ya que siempre dejan todo y pueden dar un
espectáculo fantástico.

 

“Tenemos un estilo similar. Los dos somos agresivos y ofensivos a la
hora de entrar al octágono. En algunas cosas soy mejor yo, en otras es mejor
él, pero obviamente no voy a decir cuáles son. Mi plan de combate siempre está
centrado en lo que yo pueda hacer, tiene algunos cambios en relación a cada
rival, pero no esperen algo diferente a lo que yo suelo hacer”, comenta el ex
profesor de matemáticas.

 

Sabido es que el retiro de Chuck Liddell es un hecho. Su última
pelea fue justamente ante Franklin y por eso es interesante recordar esa noche
de junio del 2010.

 

“Tengo que reconocer que ganar de esa manera siempre te genera más
confianza y puede parecer que gané fácil. Pero todos los que vieron la pelea
saben que no fue así. Sentí que estaba peleando contra el mejor Chuck de todos
los tiempos. No sólo me golpeaba con sus manos, también lo hacía lanzado
espectaculares patadas, intentando derribos, esa noche mostró una gran
preparación y evolución”, recuerda el peleador de 36 años.

 

Y continúa: “Después me quebró el brazo y sólo me dediqué a intentar
sobrevivir, estaba teniendo un combate muy complicado. Es una lástima que se
haya retirado así, con Chuck hemos podido ser grandes amigos fuera del deporte.
Recuerdo que en los eventos siempre me sentaba entre él y Matt Hughes y me
trataban como el hermano menor. Me ponían en medio y me golpeaban, me agarraban
la cabeza. Liddell no sólo es un campeón dentro del octágono, también lo es
fuera”.

 

Ya que recordó su fractura en el brazo es importante saber cómo fue
su rehabilitación y cómo se encuentra.

 

“No fue tanto tiempo el que estuve sin hacer nada. Tuve cuatro
semanas con un yeso en todo el brazo, después fueron otras cuatro con el yeso
sólo por debajo del codo y, finalmente, dos con uno que se podía sacar para ir
acostumbrando al brazo. Tuve que hacer muchos ejercicios para fortalecer la
mano, pero no fue algo muy complicado”, explica Franklin.

 

Para finalizar habla de sus aspiraciones titulares y sobre cómo se
visualiza en la categoría.

 

“No puedo decirlo con certeza, yo aún me veo entre los 10 mejores de
la división. Un triunfo no me dará la oportunidad titular que me gustaría, pero
sí sé que un par me colocarían muy arriba. Se habló de que quiero enfrentar a
Machida para vengar mi derrota y quiero que quede claro: el pasado no se puede
cambiar y sólo pelearé si significa que es un paso adelante en mi carrera”,
concluye.