Skip to main content

Desde el octágono: Dennis Siver, representando a su país

Alemania no es un país que tenga mucha tradición en las artes marciales mixtas, pero tuvo la suerte de recibir dos eventos de UFC en los últimos años. Por eso, el público presente se volcó completamente a favor de un ruso de nacimiento, pero nacionalizado alemán: Dennis Siver, el hombre que intentará frenar las ansias de cinturón de George Sotiropoulos en el UFC 127.

  

Siver, de 31 años, demostró ser un gran peleador a la hora de
intercambiar golpes y tiene una marca que lo hace reconocido en todo el mundo:
La patada giratoria al cuerpo del oponente. Tanto Nate Mohr como Paul Kelly
comenzaron a perder sus combates tras recibir ese golpe que, poco a poco, se ha
vuelto letal.

 

En su última presentación, Siver sometió en el primer asalto al
inglés Andre Winner luego de una gran combinación y se ganó el derecho de
pelear ante Sotiropoulos el próximo 26 de febrero.

 

“Estamos hablando de un choque de estilos. Veremos cómo se desarrolla
la pelea y qué sucede. Mi objetivo es mantenerme de pie e intentar noquearlo.
Para pelear conmigo en el suelo antes tendrá que derribarme y estuve entrenando
mucho mi defensa para no caer al piso. Pero si lo consigue no hay problema,
tendré que cuidarme”, comenta el oriundo de Omsk.

 

Con una racha de dos triunfos consecutivos, su última derrota se
prolonga hasta marzo de 2010. Esa noche perdió por decisión ante Ross Pearson
en un combate en el que se vio poco y nada de sus excelentes cualidades.

 

“Me encantaría poder pelear nuevamente con Ross, tuve problemas en
mi preparación y no llegué como quería. Me hubiera gustado presentarme al 100%
para darle la pelea que él merecía. Quiero sentirme todas las noches como
cuando le gané a Paul Kelly. Ese día me sentí al máximo de mis capacidades y
aspiro a superar eso algún día”, recuerda.

 

Tal es la experiencia de este peleador con un registro profesional
de 17 triunfos y 7 reveses, que ya tuvo la posibilidad de ingresar al octágono
contra dos de los más respetados en la categoría como Gray Maynard y Melvin
Guillard.

 

“Melvin me conectó muy rápido y no tuve forma de hacer nada porque
su ataque fue implacable. Con Gray, en cambio, la pelea fue muy intensa. Podría
haberlo hecho mejor, pero él también. Supe defenderme esa noche, pero no
alcanzó. Espero que esta vez con George Sotiropoulos sí alcance. Me estoy
entrenando muy duro para escalar muchas posiciones en la categoría, un triunfo
en Australia sería clave para mí y para mi carrera”, relata ilusionado.

 

Y para finalizar, brinda su pronóstico de lo que imagina para ese
UFC 127 en el que intentará silenciar a todo un estadio cuando en Sydney pelee
con el favorito local.

 

“Seguramente la gente explotará a su favor y yo recibiré los
abucheos. Mi objetivo es transformar eso en aplausos. Espero que disfruten de
un combate lleno de acción, técnica y poder pero, sobre todo, de un nocaut a mi
favor”, concluye.

 

Dennis Siver, un peleador de un país que aún no tiene muchos
representantes en UFC, pero seguramente irán apareciendo. Y en gran parte será
gracias a él ya que tiene a toda una nación esperando su triunfo.