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Dan Henderson fue dos veces seleccionado olímpico

El retador número uno de peso semipesado en el UFC, Dan Henderson, tiene su próxima pelea por el título ante el
campeón, Jon “Bones” Jones, el
próximo 1ro de septiembre en la
ciudad de Las Vegas en el UFC 151, pero
antes debe estar recordando sus vivencia olímpicas con los Juegos que tienen
lugar ahora mismo en Londres.

Y por estos días de gran sabor olímpico, nos viene a la
mente el hecho que este veterano peleador de Artes Marciales Mixtas (MMA por sus siglas en inglés) tuvo una gran
experiencia en la lucha grecorromana antes de dar el paso al deporte en que ha
brillado por más de una década.

A nivel universitario, él estuvo primero en Cal State Fullerton y después terminó
sus estudios en la prestigiosa Universidad
Estatal de Arizona
, cuna de muchos campeones de lucha olímpica, como Caín Velásquez, Ryan Bader, Aaron Simpson,
Dan Severn y CB Dollaway, entre otros. La lucha olímpica siempre la llevó en la
sangre, pues su padre era uno de sus entrenadores en su High School.

Henderson participó en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 y en los de Atlanta en 1996, aunque no logró
conseguir una medalla, pero durante todos esos años que fue luchador amateur, tuvo
una vasta participación nacional e internacional, representando a Estados Unidos.

En 1990 se coronó campeón
mundial juvenil
y aunque en esas dos Olimpiadas que participó no pudo subir
al podio, sí lo hizo en otros torneos, como la Copa Mundial en 1994, donde se llevó la presea de bronce. A nivel panamericano, Hendo se llevó la plata en 1994 y bronce en 1995 y en 1998. En 1996
terminó en segundo lugar en el Campeonato
Mundial de Lucha
y en el año 2000 obtuvo su mejor resultado al coronarse campeón panamericano en la ciudad
colombiana de Cali.

Con todos estos logros a nivel amateur, Henderson dio el
salto a las competiciones de MMA y
hoy, tras tantos años compitiendo en diferentes organizaciones, como UFC, Strikeforce y Pride, el
único título que le falta al nativo de California es el cinturón dorado del
UFC. Ese preciado cinturón dorado que la va a disputar a Jones en septiembre.

Sin duda alguna, todos esos años de experiencia
competitiva en la lucha grecorromana, los viajes a diferentes partes del mundo
representando a Estados Unidos y los
cientos de luchadores de tantos países a los que se enfrentó, con los cuales
ganó y perdió, le han dado una experiencia a nivel competitivo que usa muy bien
cuando entra a pelear dentro del octágono.

Si bien ahora puede usar sus manos y sus pies, a
diferencia de cuando era luchador, el guerrero de MMA que lleva dentro se fue forjando mayormente por toda la décadas
de los 90, cuando era un excelente luchador
grecorromano
.

Primero fueron las Olimpiadas en Barcelona, donde los
Juegos tuvieron varios momentos de gloria, comenzando por aquel famoso “Dream Team” de baloncesto que
encabezaban Michael Jordan, Larry  Bird y
Magic Johnson. Ahí estuvo él con los colores de Estados Unidos y, aun sin ganar
medalla, la experiencia tuvo que haber sido única.

Cuatro años más tardes, en Atlanta, él pudo competir ante
su público americano, que lo apoyó, aunque otra vez desafortunadamente se
volvió a quedar fuera del podio. Tal pareciera que los títulos que no pudo
conseguir en los Juegos Olímpicos lo iba a lograr en las MMA y viendo su carrera amateur, no hay dudas que sus mejores
momentos los vivió en otros torneos, pero el honor de estar en unas Olimpiadas
siempre es único y él puede decir que pasó por esa experiencia en dos ocasiones,
algo que no muchos deportistas pueden contar.

Cada cuatro años, Estados
Unidos
celebra a sus atletas olímpicos, sobre todo a aquellos que ganan
medallas, Michael Phelps, Mark Spitz, Sugar Ray Leonard, etc., pero aunque no
todos los que participan suben al podio, muchos son los que llevan con orgullo
la bandera de este país.

Uno de ellos fue Dan Henderson, el dos veces participante
olímpico. Esas participaciones siempre las llevará en su corazón y es parte integral
de su vida deportiva.

Aunque en el octágono, su mano derecha es de las más
temidas en la historia y su mejor aliada, dentro de sí mismo siempre estará el
luchador grecorromano que comenzó sus andares allá en los gimnasios y
competencias de California en camino a los Juegos Olímpicos.

Allá bajo la tutela de su padre y, cuando aún no se
hablaba de UFC, estaba este luchador entrenando día a día, con el sueño de
representar a su país y de ir a unas Olimpiadas. La medalla no la consiguió,
pero lo que vino después, con tantos triunfos y campeonatos logrados en su
carrera en las MMA, dejando en el
camino a grandes como Wanderlei Silva,
Vitor Belfort, Mauricio “Shogun” Rua, Rich
Franklin
y Fedor Emelianenko,
puede compensar lo que sucedió en Barcelona y en Atlanta.

La culminación de esa gran carrera podría ser ese cinturón semipesado del UFC, pero aun
si pierde con Jones, su puesto en el panteón de los inmortales está
garantizado.

Y en estos momentos, mientras disfruta de lo que pasa en
la capital británica en el marco de los Juegos Olímpicos donde siempre se
escriben historias deportivas heroicas, seguramente Henderson recordará su
parte, su aporte, su experiencia. Y es probable que ese espíritu lo lleve al octágono el 1ro de septiembre.

Aún a sus 40 años
y viniendo de esa increíble victoria sobre “Shogun” Rua en el UFC 139 el pasado 19 de noviembre,
Henderson es un peleador de primer nivel, que está tirando sus últimos
cartuchos, pero que esas municiones llevan mucho poder cuando suena la campana
y se cierran las puertas de la jaula de combate.

Y con ese ambiente olímpico que hoy vivimos todos, es un
excelente momento para rendirle homenaje a este guerrero estadounidense, que ha
sido uno de los mejores de todos los tiempos y que siempre, tanto en su carrera
en la lucha grecorromana, como en sus batallas en las MMA, ha dejado todo y nadie puede decir que Dan Henderson no se entregó como lo hacen los mejores atletas de
toda la historia.

En él, la llama
olímpica
nunca se ha apagado.

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